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El control de abonos de tarifas en comunicaciones urbanas

kanar 2

El control de abonos de tarifas en comunicaciones urbanas.

     Mi reino es diminuto, acristalado, populoso e itinerante. Madrugador y trasnochador, y soy el que te controla el billete. En mi cabeza rapada lo llevo tatuado: soy el que controla si la gente paga.

Martillo de defraudadores, puñal de caraduras y jetas, no te escondas, no disimules, ya me conozco todas tus tretas. El sheriff, el guardián, el alcaide, se cierran las puertas, se abre la veda, ¿dónde está el billete? ¿Es que no sabes que también paga esa maleta? Ni las subidas tarifarias pueden doblegar mi alma, así que mejor, y por tu bien, acompáñame y calla.

Dormita arrullado por el traqueteo, que yo sé muy bien a lo que vengo, que desde aquella parada te controlo y te observo. Ni súplicas ni excusas en este reino valen nada, soy la nota discordante que de línea en línea salta en el pentagrama ferroviario de la red urbana. Siquiera preciso de documento que para identificarme valga, ¿acaso no ves mis pantalones de camuflaje y mi cabeza rapada? ¿Sabes lo que quiero decirte con esta mirada? ¿Es que no lo ve señora? ¿Es que no te das cuenta chaval?: soy el que controla si la gente paga.

Paso seguro y resuelto, el vestíbulo de la discoteca o el salón de mi casa este tranvía es. Con el cuerpo que Dios y las salchichas me dieron no pido, sino que espeto, a los hombres que a la factoría os dirigís, a las señoras que a la compra vais, a estudiantes de caótico rumbo… ahora escuchadme bien: esta es mi línea y soy el que controla si la gente paga. Que allá por donde yo pise no volverá a crecer nada. Nada.

¡Oh el “team”!, ¡Oh el equipo!, igual que en una moderna corporación internacional: me pongo delante de ti y el armario ropero que me acompaña detrás. ¿Te sientes intimidado? ¿No ves lo que en mi cabeza rapada llevo tatuado? Mimético reptil, fiera al acecho, espero, espero… uno, dos, tres… y ¡sorpresa! ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué me ha delatado mi rapada cabeza?

¡Oh! ¡Qué gran gozo! ¡Un desaliñado y despistado mozo!

¡Oh! ¡Qué dicha! ¡Una perdida manada de turistas!

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